
ENGRANANDO DIFERENCIAS SEXUALES
Dr. Gerardo Giménez Ramirez
Tipos de
Sexo
Desde la unión del óvulo con el espermatozoide,
ya se establece una diferencia sexual. En la combinación
de los cromosomas sexuales que portan los gametos producidos
por las glándulas sexuales. Bien es sabido como para
el varón, el par sexual es XY y para la hembra es
XX. En sí, Sexo Genético. Esto condicionará
una evolución y una involución de estructuras
embrionarias para la formación de los órganos
sexuales a través de lo que conocemos en Sexología
como Proceso de Diferenciación del Sexo.
El resultado de este desarrollo, si es totalmente sano,
dará como resultado un Sexo Fenotípico, es
decir, ese que se ve a simple vista y es resultado de la
carga cromosómica sexual. Si tomamos a dos recién
nacidos de sexo diferente, les vestimos de igual manera
y le colocamos uno al lado del otro, no podremos diferenciar
quién es la hembra y quién el varón.
¿La única manera de averiguarlo? Buscar dentro
del pañal sus órganos genitales. Es por eso
que se define Sexo como las características orgánicas
que nos diferencian como varón y hembra. Es muy común
en nuestras salas de parto ver cómo, al saber el
sexo del bebé próximo a nacer, ya la ropa
(colores y modelos) y los accesorios son adecuados para
el nuevo ser que viene al mundo (se les solicita a las enfermeras
perforar los lóbulos de las orejas a las niñas
para ponerles los zarcillos) y diferenciarles desde su nacimiento.
Cada neonato es presentado con el nombre que se le eligió.
Ese nombre es de varón o de hembra. Este dato, además
del sexo certificado por el médico quien atendió
el parto, es registrado en los documentos médicos
y los expedidos por el debido registro legal para la transcripción
de su respectiva partida de nacimiento. En este caso hablamos
de Sexo Legal.
Nombres, ropas y accesorios deben ir cónsonos con
un comportamiento de varón y hembra. Este se va adquiriendo
a través de la enseñanza, el aprendizaje,
el modelamiento y hasta por exigencias familiares y/o sociales.
La hembra es suave en trato y forma de hablar, actividades
y modales. El varón es tosco y rudo en sus modales,
deportes y actividades que realizar. Este patrón
conductual es lo que se denomina Sexo Genérico o
Rol de Género. A través del tiempo, pudiesen
resultar varios patrones: varones masculinos, varones femeninos,
hembras femeninas y hembras masculinas. Es necesario aclarar
que, aunque hay tendencias a etiquetar a las personas que
tienen un comportamiento sexual cruzado, no son homosexuales.
Hacia la pubertad, termina la diferenciación sexual
con la aparición de los caracteres sexuales secundarios
y el despertar sexual.
En la Función Sexual
Para que se desencadene una respuesta, es necesario un estímulo
o una situación. Hablando sexualmente, iniciamos
el reconocimiento del estímulo por la atracción
que ejerza sobre nosotros. De acuerdo al aprendizaje (más
intenso en la adolescencia) y a convicciones propias, determinamos
nuestro Prototipo de Pareja. De esta forma, podemos elegir
entre el gran número de personas que pueden constituirse
en nuestro potencial estímulo al tomar en cuenta
y valorar características físicas y de personalidad
que se ajustan a nuestra realidad individual con el propósito
de formar una relación de pareja operativa y funcional.
Cada quien tiene su prototipo de pareja, logrando consolidar
la autenticidad de cada individuo. Y es esa persona que
consideramos adecuada a nosotros quien despierta una Respuesta
Sexual. Es la manifestación de la liberación
de sustancias neurotransmisoras y mediadores químicos
en todo el cuerpo producto de ese estímulo que capta
el sistema nervioso, logrando cambios internos y externos
en nuestro organismo. A mediados del siglo pasado, el Dr.
Williams Masters y la Psic. Virginia Johnson la caracterizaron
minuciosamente para hembras y varones. Actualmente, se considera
una respuesta cíclica más que lineal (como
se observa en la ilustración) puesto que lo experimentado
puede convertirse en un reforzador positivo o negativo para
volver a emitir la respuesta sexual, lo que puede tener
gran influencia en el deseo y la frecuencia sexual.
Las personas a quienes consideramos estímulo, por
sexualizar y tener actitudes sexuales diferentes, desencadenan
respuestas de intensidad variable en quienes somos receptores
de esa estimulación. Debo aclarar que, independientemente
de la tensión sexual que sintamos, no dejan de ser
placenteras.
La Situación Sexual es la circunstancia real y revivida
que genera placer psicológico y físico, por
lo cual, al encontrarnos involucrados en ella, permite el
desenvolvimiento de una respuesta sexual. Son muy individuales
y específicas para cada persona.
Sexo más Función Sexual conforman el Patrón
Sexual. Sabemos que existen tres: Heterosexualidad, Homosexualidad
y Bisexualidad. Es lo que se conoce como orientación
sexual y, ayuda a marcar más diferencias. Los patrones
sexuales, aunque difieran del común denominador,
no son considerados enfermedades ni aberraciones. Esto ha
sido demostrado a través de exhaustivos trabajos
de investigación que han evaluado aspectos físicos,
funcionales y hormonales.
Ante las Diferencias Sexuales…