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Leves sospechas del atardecer
por: Jose Luis
Quiero llevarte lejos bajo este ocaso
Que tiñe nuestros cuerpos en su frenes;
Desde este cuarto cómplice en que compartimos
Tantos caprichos tiernos en silencio.
Quiero llevarte a un lugar remoto
Para que besemos la luna y charlar con el mar
Dormir un sueño de espejos y de hogueras, con ese aliento
salvaje.
Y olvidar mi desdicha en tu piel suave.
Empezar el juego es un acto heroico.
Terminarlo, un placer divino.
Deja que la genialidad del corazon
Procure el ocaso.
Para despus descansar en la noche
De rumores callados
Y recomenzar en un nuevo da
Otro encuentro que acabe entonces.

Una segunda oportunidad
¿Se puede creer en la elocuencia de una palabra?,
¿en la intención bondadosa de un gesto tímido
que nos roza?,
¿en un abrazo desprovisto de traición?
¿O será que el hombre ha desistido,
Que la caridad y el amor son piezas de una dudosa leyenda,
Que la maldad , la ambición y la crueldad son los sueños
de nuestra médula?
La duda, apresurada, cierra puertas, crea mirada de pánico,
el desencuentro suma adeptos,
la indiferencia es vanguardia de un ciclo tortuoso, ávaro,
zigzaguea el rencor por las calles,
las sombras pintan nuestros ojos,
las extremidades son el disimulo de las garras,
el perdón es un linyera que agoniza,
el mundo se aprieta,
llega el eclipse,
y un ángel anonadado,
reza en silencio
la llegada de un milagro.
Rodolfo Marega. “Golpe a los sentidos”

Seducción
Curvas y contra curvas me observan.
Su piel de arena indómita,
hipnotiza mi instinto.
Sus ojos de selva en el crepúsculo,
Rozan los míos.
Febo afuera.
Fuego adentro.
Mi mente huele sus cabellos.
Mis pies son de hielo.
Curvas y contra curvas me observan.
Su espalda de terciopelo negro,
Incita el encuentro.
El mar se la lleva;
Me deja el silencio.
Rodolfo Marega. “Golpe a los Sentidos”

Bajo mi piel
OBM, Enero 2006
Bajo mi piel
tengo la impronta de tus caricias.
Tus manos
recorriendo mi cuerpo.
Tu ternura infinita
acariciando mi alma.
El calor de tu abrazo
entibiando mi ser que se siente pleno.
El perfume de tu piel
sonroja mis células alborotadas.
Miradas que se cruzan e intentan explicar
... lo inexplicable.
Un acto puro y sentido de entrega.
A un ritmo cómplice y sereno,
…danzamos la misma melodía.
Envueltos por susurros de color,
Y entrelazados bajo la misma luz.
***
¡ Tú mar ¡
También a ti me entrego.
Sé lo que quieres decir.
Desde la playa contemplo tus dedos torcidos
que me invitan;
creo firmemente que rehúsas marcharte sin haberme sentido.
Hemos de dar juntos un paseo.
Me desnudo.
Llévame tan lejos que no alcance a ver la tierra;
envuélveme con suavidad,
Arrúllame para que me adormezca;
cúbreme con tu amorosa liquidez.
Walt Witman

Entrega.
OBM, Febrero 2006.
Acúnate en mi pecho.
No temas!
Deja palpitar tu corazón en libertad.
Deja que mi tacto saboree la frescura de tu piel.
Deja que tus poros se inunden con la humedad de mis besos.
Y así...
Pétalos de ternura cubrirán la “esencia”
de tu ser deseante..
Susurros de miel conmoverán a pleno tus sentidos.
Toda mi alma se volcará sobre ti para mecerte,
con dulzura y con pasión.
Nos perderemos una y otra vez,
y nos volveremos a encontrar extasiados,
en una suave danza de amor.
Y después,
...sin darnos cuenta,
habremos renacido
con un corazón puro y lleno de alegría.

Tú, Amor, intenso, lleno de sol y amanecer,
deseoso de carne viva y de caderas desajustadas,
de redondas inquietudes, de labios hinchados.
Llenas tus pulmones del aire del mar y
gritas mi nombre desde tu morada de gozos...
Tú, Amor, que cambias de nombre, de risa, de sueños,
de caricias.
Me apresas a tu antojo sin preguntar mi rumbo...
Colmándome con tus deseos salvajes.
Apasionado y candente, rojo y púrpura,
Escapado de ti mismo te adentras en mis caderas
Perdiéndote en el mar profundo de mis temblores
Tú, Amor, que explotas en mi corazón
Recoges mis conchas, te adueñas de mis perlas
Te arrullas con los gemidos de mi alborada,
Desencajas mis noches, te adueñas de mis placeres
y renaces cada día en mi nombre...
Patricia V. Chalbaud

El sofá color de Fuego.
Primer cuento de hadas erótico.
(Se atribuye a Fougeret de Montaron, que a la sazón
era un niño. Reedición 1741_ Historia de la
literatura erótica. Alexandrian. Planeta. 1990. Capitulo.5:
La edad de oro del libertinaje).
Un gentil hombre de los alrededores de Lieja, el caballero
Commode encuentra en el medio del bosque al hada juvenil,
“dama de compañía del hada Crapaudine,
que reina desde hace seiscientos años en las Ardenas”.
Ella lo convierte en perro para conducirlo a la corte de Crapaudine
y el se desliza inmediatamente bajo la falda de su ama: “
me estire a lo largo de sus piernas, le bese las rodillas,
mis patitas y mi lengua hurgaron hasta donde podían
llegar”. Vuelve a ser hombre frente a la obesa Crapaudine,
que le obliga a hacer el amor con ella; pero el no lo consigue
y el hada se enfada. “para expiar la injuria que me
has inferido –dice ella-, en adelante se tomara sobre
ti el placer que no has podido procurarme… No recuperaras
tu primera forma hasta que entre tus brazos se halla cometido
una falta igual a la tuya”. Acto seguido le escupe al
rostro, con lo cual se metarmososea en sofá. Cuatro
genios lo transportan a Paris para ponerlo en venta en el
puente Saint- Michell.
El sofá humano resulta adjudicado en subasta a Fillon,
celebre alcahueta, que lo coloca “en una habitación
preparada para los alegres retozos”. El mueble es estrenado
por un abad con una prostituta: “Confieso que nunca
había sido sacudido tan vigorosamente y tantas veces”.
Mosqueteros y monjes se suceden a continuación sobre
el. Luego es vendido a una devota que se acuesta encima para
hacerse administrar lavativas. “Padecí el tormento
de absorber lo que ella no podía retener”. Debe
soportar también el peso de su confesor, el señor
de Ventru, que se acuesta después de la comidas: “
No era bastante que fuese infectado sin cesar por los dos
traseros mas desagradables de Francia, además era el
juguete de los animales de la casa”. El señor
Carignan lo compra, y como no consigue hacer gozar a su esposa
sobre el, hace que el sofá recupere la apariencia de
hombre joven. Este parte en busca del hada Juvenil que Crapaudine
le entrega en matrimonio con la condición de que repare
el ultraje de haberle fallado antes. Esta vez, el hada Juvenil
toma la precaución de hacerle tragar un afrodisíaco
y el caballero Commode consigue consumar el acto sexual con
Crapaudine.

La cabinet secret de Párnasse,
(Antologías de poesías eróticas reunidas
por Louis Perceau. Paris. 1928.
Historia de la literatura erótica. Alexandrian. Planeta.
1990. Capitulo.3: El eros del renacimiento).
Vamos, mi lengua viva entre el blanco marfil
de su boca de aromas, pierna contra pernil.
Viendo en las primaveras las riquezas preciosas,
bajo sus anchas tetas, los claveles, las rosas,
un pezón duro y gordo en dulce fresa aleve
un mechón de oro crespo sobre piel de nieve.
Montecillo de musgos muy suave tapizado,
cortado en la mitad por un tajo rosado.
Bajo el curvado vientre, regordete, gracioso,
bien hecho, bien moldeado, un piececillo hermoso,
pantorrillas, rodillas, dos muslos firmes, gordos,
que al goce llevaran los delirios mas sordos.
Sus largos fuertes brazos me estrechan dulcemente,
besos, suspiros trémulos… es su boca la fuente.
¡ Mi tímido carajo fofo esta, de tal suerte,
cual pedazo de tripa de cabrio la muerte!
Bien, se queda tullido, triste, avaro, pacato,
como un trapo mojado, como un viejo zapato…

LO FUGITIVO.
Félix Grande.
Mi recién conocida loba
no nos pidamos groseras garantías.
Que dure un día un año un mes
es lateral en el amor
que se acabe su precio
que duela su victoria
Seamos servidores del amor
y jamás sus contables
cierto que viene para irse
como nosotros
como nosotros...
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