
Mitos sobre la sexualidad del puerperio
En algunas sociedades la abstinencia
se mantiene durante días ( cuarentena), meses, o durante
toda la lactancia.
Las razones que sostienen estos mitos
son: sangrado, temor a nuevo embarazo, temor a interruptor
la lactancia.
No hay razones médicas que justifiquen
la ausencia de relaciones sexuales coitales después de los
21 días del parto o la cesárea ( cierre del orificio cervical
externo del útero), si los genitales externos se encuentran
en condiciones de hacerlo.
Pueden aparecer trastornos sexuales en
la mujer y también en el varón. Las disfunciones pueden
ser “transitorias” o “definitivas”.
Cuando el problema no es identificado y fundamentalmente
tratado a tiempo, éste suele perpetuarse y tornarse definitivo,
aún después de finalizado el embarazo. La mayoría de las
causas que pueden tornar permanente una disfunción sexual,
tienen que ver con la llegada del nuevo huésped a la
casa. La falta de intimidad, la demanda de atención (especialmente
materna), la falta de tiempo, la redistribución de roles
entre otras cosas, poco a poco van diluyendo el interés
por resolver el problema. La prioridad ahora es otra: el
bebé. Cuando la consulta es oportuna, la información veraz
brindada por un profesional idóneo o una terapia breve,
suelen ser suficientes para solucionar el problema sexual
en poco tiempo.
Las disfunciones más frecuentes suelen
ser:
Una consulta oportuna al profesional indicado ( médico
o psicólogo sexólogo), puede brindar la posibilidad de corregir
algunas actitudes inapropiadas para evitar un distanciamiento
erótico mayor de la pareja.
Dra. Olga B. Marega.
Especialista jerarquizada en Obstetricia. Ginecología
Especialista en sexología clínica
Master en sexualidad humana