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Educación sexual
Sexualidad de las personas con capacidades diferentes
Dra. Olga Marega.
La falta de información veraz…
Con frecuencia somos testigos de actos
de crueldad y discriminación
que algunas personas cometen con otras que muestran alguna
distinción o diferencia
física o comportamental, con respecto a lo que la mayoría
de la gente considera “normal”.
El enfrentamiento con lo desconocido o diferente ( en cuanto a etnias, formas físicas, capacidades,
hábitos, actitudes, conductas sexuales, etc.) en ocasiones
asusta a las personas y las transforma en seres inseguros
y torpes, limitándolos en sus relaciones con los demás.
Algunas veces estas personan utilizan la
burla o la agresión como herramientas para amortiguar
su propia angustia ante la situación, sin ser concientes del
grave daño que están causando en el otro/a con su actitud.
Esto ocurre muy frecuentemente con las
minorías sexuales, y con las personas que tienen capacidades
físicas o mentales diferentes, y es consecuencia de la desinformación o mejor dicho, de la mala
información basada en mitos y prejuicios que en general la
gente tiene sobre estos temas.
Para evitar esta triste y frecuente realidad
es importante tomar conciencia que la
educación es la única herramienta confiable. El estar
bien informados nos ofrece la gran posibilidad de manejarnos
en la vida con una actitud positiva y segura.
Nuestra sexualidad…
Pocas personas saben que la sexualidad
es una función humana que nos ofrece múltiples posibilidades para ser felices;
la reproducción, es solo una de ellas. También es un medio
para expresar amor, intimidad, ternura, comunicación, y placer.
Es una fuerza vital que impregna todo nuestro ser,
y no ( como muchas personas creen) solo una parte de nuestro
cuerpo circunscripta al área de la genitalidad.
Pocas personas conocen la interacción que
media entre la biología
y la cultura para que se desarrolle nuestra sexualidad.
En este sentido tenemos un sexo genético,
hormonal, y somático o corporal, que marcan una clara diferencia
entre los cuerpos de los varones y de las mujeres. El impulso
sexual nace como una cruda manifestación de la naturaleza
de nuestra biología y su producción hormonal.
También tenemos que tener en cuenta que
paralelamente al desarrollo de nuestra corporalidad y según
como nos trate nuestro medio familiar y social cercano, iremos
construyendo nuestra identidad sexual, nuestra orientación
del deseo sexual, nuestro rol de genero, nuestra capacidad
para expresar afecto, intimidad, y comunicación con los demás.
Según las normas que la cultura imponga como
normales, y de acuerdo como vayamos adaptándonos a estas
reglas y valores, iremos ajustando la expresión del natural impulso
vital de nuestra sexualidad e iremos construyendo
nuestro comportamiento orientado a tal fin..
La expresión sexual puede tener un amplio
rango de manifestaciones según el individuo se encuentre inmerso
en una cultura represiva, permisiva o indiferente. Por ejemplo,
la practica de la masturbación en la infancia, podría ser
severamente censurada, o simplemente permitida, y en algunos
casos alentada como fuente de placer sexual e instancia de
aprendizaje.
Es muy importante tener en cuenta este antecedente
de la infancia, a la hora de evaluar la salud sexual de una
persona adulta, ya que muchas veces la represión de la expresión sexual origina culpas,
y la culpa origina inhibiciones y temores que poco a poco
van cimentando las bases de las inadecuaciones o disfunciones
sexuales.
Entonces podemos decir que somos seres sexuados en un sentido amplio;
y el hecho de cómo hayamos aprendido a comportarnos según
las reglas impuestas por nuestro medio social cercano, nos
definiremos de una manera única de ser y estar en el mundo.
La sexualidad de quienes son vistos como
diferentes…
Me pareció muy importante definir los conceptos
del apartado anterior, para poder entender mejor y desmitificar
algunas falacias, que se definen como verdades absolutas
a la hora de hablar de la sexualidad de las personas con
capacidades diferentes o también mal llamadas:
personas discapacitadas.
En primer lugar quisiera decir que el termino
discapacitado no
goza de mi aprobación, ya que en general desvaloriza, descalifica
y pone una etiqueta de inferioridad e incapacidad generalizada
a la persona que puede sufrir un déficit en algún aspecto
de la vida, quizás el intelectual, pero no el afectivo o el
comunicativo.
Según la definición de la OMS, discapacidad
es toda restricción de la capacidad de realizar una actividad
(por la deficiencia), dentro del margen que se considera normal
para un ser humano. Se refiere a actividades que se espera
de los individuos como pertenecientes al género humano.
Existen diferentes tipos de discapacidades:
físicas, sensoriales,
viscerales, y mentales. Solo me referiré someramente a
estas ultimas.
Con respecto a la sexualidad, hay muchos
tópicos para abordar ya que resulta muy difícil generalizar
conceptos cuando las situaciones son de diversa presentación.
Por que sucede esto?
Porque dentro del amplio horizonte que encuadra
a las personas con capacidades
mentales diferentes, existen distintos tipos y grados y es muy difícil generalizar.
También existen diferentes manifestaciones
y/o comportamientos sexuales, y fundamentalmente existen
multiples lecturas familiares y sociales de estos,
que pueden ser interpretados como normales o anormales, como
aceptables o inadaptados.
Algunas veces una persona con capacidad mental
diferente puede ejercer una determinada conducta sexual considerada
“anormal o desajustada” por los demás, como por
ejemplo masturbarse en publico, o tocar las mamas de alguna
mujer cercana, o dar un abrazo o beso con una expresión exagerada
del erotismo.
Esto puede ocurrir porque no haya aprendido
a moderar o controlar su impulso natural, porque nadie le
haya enseñado un comportamiento correcto, o porque la magnitud
de la incapacidad le hubiera impedido el aprendizaje adecuado.
Mucha gente erróneamente cree que las personas
con algún tipo de discapacidad no tienen sexualidad, o lo
que es peor, que no tienen derecho a tenerla y a ejercerla.
Pocas personas saben que en el ser humano
la sexualidad tiene diferentes estadios evolutivos, y que
las edades cronológicas van transitando y exteriorizando
manifestaciones propias de cada etapa. A veces las personas
con algún tipo de capacidad mental diferente, pueden tener
una edad mental que no se corresponde con su edad cronológica,
manifestándose en este caso un comportamiento sexual desajustado
o inadecuado.
Me parece relevante dejar el concepto que
las personas con capacidades diferentes en cualquiera de sus
variaciones, varones y mujeres de cualquier condición
y edad, tienen el derecho
humano de gozar de una sexualidad placentera adaptada
a las posibilidades y capacidades de cada uno, dejando en
manos de la responsabilidad de los adultos la prevención de
los riesgos y el cuidado de su salud sexual.
El respeto
por la diversidad, la aceptación de las personas por lo que son,
y por los valores espirituales
y afectivos que poseen, y no solo por las virtudes y/o
destrezas físicas y/ o intelectuales, debería ser el marco
de referencia de una sana educación sexual.
Educación en la cual pudiéramos enseñarles
a nuestros hijos, a querer, aceptar, y cuidar el propio cuerpo
y el de los demás, respetando y aceptando las diferencias
individuales.
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